Calidad de nuestro café
Para determinar si un tipo de café es de buena calidad, catadores profesionales primero evalúan el café verde midiendo granos defectuosos, tamaño, uniformidad, peso y color del café. Luego se procede al tueste. Los catadores generalmente utilizan tuestes claros que muestran de mejor manera los defectos y virtudes del café. El tueste debe ser uniforme en su color pues muchos defectos afloran al tostarse, tales como granos de otros colores, sabores y olores. Debe poseer buen cuerpo o riqueza en el fondo de la lengua relacionado con la cantidad de aceites y sólidos en la bebida. El cuerpo retiene el sabor. El aroma es el olor del café. Los cafés de Centroamérica muchas veces tienen un aroma deseable de flores. El sabor es la combinación de todos estos factores. El café ideal debe ser rico, complejo y balanceado en sabor.
Para obtener un grano de calidad hay que comenzar con una plantación sana y vigorosa. Esto se logra con la combinación de la más adecuada altitud, clima y suelos, junto con un manejo y sistema de cultivo que le permita producir en condiciones óptimas, frutos, que deben ser madurados en la planta y cosechados únicamente maduros. El proceso de beneficiado debe ser en la forma tradicional con sus procesos de reposo y fermentación así como de lavado y clasificado en agua, secado a baja temperaura o al sol. La tostada también es muy importante. El café debe tener buena circulación dentro del tostador para poder obtener un tueste parejo y así poder apreciar mejor las virtudes de los cafés más finos, para los que se recomiendan los tuestes más claros.
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